Whitechapel

Bienvenido al corazón y a las tripas de Londres


    Allan Lloyd // Ian Somerhalder

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    Edelstein
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    Allan Lloyd // Ian Somerhalder

    Mensaje  Edelstein el Sáb Mar 13, 2010 12:10 am

    Allan Lloyd



    Edad: 24 años.

    Ocupación: Estudia Derecho en la Universidad.

    Biografía: Hijo de una madre ambiciosa con pretensiones conquistadoras y un padre enamorado del mar. Su infancia y adolescencia fue... divertida. Alexia Lloyd era una mujer maravillosa, según decían, de belleza extraordinaria e inteligencia incomparable cualidad que parece ser ha heredado tu pequeñín, querida. Al principio, Allan odiaba que lo comparasen con su madre. Dos gotas de agua, idénticos. A los hijos de sus compañeros de clase siempre les regalaban los oídos advirtiéndoles las extraordinarias semejanzas que tenían con sus padres: hombros anchos, barbilla orgullosa, una forma de caminar varonil. A él, en cambio, le comentaban que su manera de hablar, pausada, serena, encantadora, era increíblemente parecida a la de su madre, y que sus ojos también, por supuesto. En cierto momento se hartó de aquellas comparaciones hasta que observó detenidamente a su padre, ese hombre guapo pero ignorante, rudo y primario, amante de las birras y el olor a pescado. Agh. Definitivamente, su madre era una persona muchísimo más atractiva.

    Fue así cómo empezó a querarla y a detestarla al mismo tiempo. Era inevitable que, de tan parecidos, chocasen un 80% de las veces en sus conversaciones, cuando hablaban tomando un té o paseando por las calles de Londres. Aunque le cueste admitirlo todavía hoy, Alexia hizo mucho por él. Le transmitió toda la cultura que su padre no supo enseñarle y que en el colegio simplemente omitían porque la consideraban banal, sin embargo, a Allan siempre le pareció muy interesante. En su pubertad, incluso su madre le dio unos consejos de ligoteo que Allan recibió con un mamá, no necesito escuchar tus observaciones... ¿Acaso no me has visto?, y seguidamente señalaba su bonita cara con una sonrisa. Aun así, los llevó a la práctica, y funcionaron con mucho éxito.

    Cuando murió su padre, ahogado bajo una temible tormenta mientras surcaba los mares, se sintió un poco perdido. Nunca había tenido mucha relación con él, pero de vez en cuando se tomaban algo juntos y charlaban de tonterías, estaba bien tener una figura masculina con la que contar. Ahora que esta se había marchado, solamente estaba su madre que, aunque intentó hacerle creer a Allan que estaba terriblemente entristecida por lo sucedido, fracasó. El chico sabía perfectamente que la muerte de Frank si acaso la había alegrado, no se lo reprochaba, él tampoco se sentía triste... solo, pues... desconcertado.

    Al terminar los estudios en la escuela, se matriculó en la Universidad de Derecho. Allí empezó a conocer a gente intelectual, influyente, de su estilo. Muchos ya habían oído hablar de él por, cómo no, su querida madre. El cambio a la universidad no supuso algo drástico, en ella también era uno de los chicos más populares y con uno de los futuros más prometedores del panorama estudiantil. Guapo, con ideas propias, carismático. Carisma que utilizó como arma de manipulación para liarse con muchas chicas en su estancia, y algunas madres atractivas. Supuso un mundo de libertad, donde ser poderoso le habría muchas puertas. Hoy por hoy suele irse de marcha con sus amigos de forma muy descontrolada, bebiendo whisky hasta reventar e incluso de putas. Le encantan, especialmente humillarlas. No le oculta nada de esto a su madre, es tann libre como ella, aunque Alexia le repita que acabará siendo un triste borracho don nadie con alguna enfermedad en sus partes más nobles. Ahora que está a punto de terminar sus estudios, su etapa más liberal, solamente quiere divertirse y marear la perdiz, al fin y al cabo, viene de familia.

    Personalidad:
    Ególatra en su máxima esencia. El mundo gira entorno a él mismo, es demasiado guapo, listo, perfecto para que cualquiera pueda dirigirse a él. Tiene unas amistades muy selectas, igual de cabrones que él, o rozando, con las que se lo pasa pipa sembrando el pánico aquí y allá. Llamar la atención para él es algo esencial, y lo consigue con muy poco esfuerzo. Frecuenta el The Ten Bells en busca de diversiones nocturnas y, por la mañana, con unas grandes ojeras, se le puede ver en la cafetería más cara del barrio con los apuntes de la universidad en la mano, a punto de desplomar la cabeza sobre ellos. No hay que fiarse de él, aunque ilumine una estancia con su sonrisa aparentemente benevolente, como su madre, siempre tiene segundas intenciones que sabe explotar gracias a su audacia y poco sentido de la bondad.


    Relación con otros personajes:
    Hijo de Alexia Lloyd.

    Imagen: Ian Somerhalder.

    Llevado por: Miss_Jacket

      Fecha y hora actual: Lun Ene 21, 2019 6:27 pm